Rocópolis Campaña Escolar 2008-2009

 

¿Por qué la escalada?

La escalada es una actividad deportiva que consiste en trepar por paredes bien sea de roca natural o artificial, de forma segura.

El placer de descubrir, el instinto de jugar y trepar y la curiosidad son impulsos que los niños/as y adolescentes pueden satisfacer intensamente al escalar.

Además, la experiencia de escalar con otros compañeros/as, la altura, la sensación de vacío, el coraje para afrontar un reto, la confianza en el compañero/a que asegura así como la búsqueda en común de una solución para un paso difícil son estímulos que se corresponden al deseo de actuar de manera libre y autónoma y representan momentos de alto valor socializador que los chicos y chicas pueden vivir de manera conjunta.

La escalada es un completo deporte de diversión y acción que reporta incontables beneficios desde el punto de vista físico, psicológico y social. Por un lado, mejora la fuerza y resistencia, desarrolla el equilibrio, la flexibilidad y la coordinación motriz y fortalece la musculatura esquelética; en cuanto al aspecto psicológico, mejora la atención, memoria y concentración así como la imaginación, confianza, autoestima y la capacidad para tomar decisiones. Por otro lado, es una excelente actividad para educar a los niños/as y jóvenes en las actitudes cooperativas, la asunción de responsabilidades y el aprendizaje solidario, y en definitiva, aprender a relacionarse con otras personas y grupos. La sucesión de movimientos ejecutados por las manos y los pies no se corresponde a ningún reglamento sino que puede desarrollarse de manera individual, por lo que la escalada es calificada por muchos profesionales como una actividad que siempre ofrece suspense y vivencias intensas y que puede practicarse en todas las etapas de la vida, especialmente a partir de los 4-5 años.

En países como Alemania, muchos de sus estados federados han incorporado la escalada como materia curricular en el deporte escolar. Los profesionales de la educación juvenil, cada vez más, utilizan la escalada como un eficaz instrumento en su compleja labor pedagógica.

Los beneficios de la escalada se pueden analizar desde distintas perspectivas según Stefan Winter, autor de un manual de escalada deportiva con niños y adolescentes, cuyo objetivo es acercar la escalada al deporte escolar.

Perspectiva del rendimiento. Entendido como afán por superar un determinado pasaje, dominar un determinado grado y aumentar la propia capacidad. También significa medir y analizar el resultado y reconocer y aceptar los propios límites. Se trata de un concepto ligado a la noción que cada persona tiene de su capacidad de rendimiento personal definida por la autoestima y el lugar que ocupa dentro de la comunidad.

En el rendimiento intervienen de forma clara la resistencia física (flexibilidad, fuerza, continuidad…), la coordinación (capacidad de diferenciación, orientación, reacción y ritmo) y componentes psicológicos como el coraje, fuerza de voluntad, capacidad de concentración, disposición al riesgo y control “del miedo a volar”.

Perspectiva de la salud. En particular gracias a una mejora generalizada de la resistencia de la musculatura esquelética, equilibrio, flexibilidad y coordinación motriz y facilitando además, la pérdida de grasa corporal. También contribuye a aumentar la seguridad en uno mismo, y, por tanto, la propia autoestima fomentando el placer por el ejercicio y combatiendo de esta manera el sedentarismo, la inactividad y la comodidad.

La sensibilización acerca de los peligros, el aprendizaje y el empleo oportuno de las medidas básicas de seguridad permitirá a los alumnos y alumnas ser educados para actuar de forma responsable.

Perspectiva del suspense. Aceptando la inseguridad que supone le pérdida de equilibrio, de forma que el centro de gravedad se desplaza lo que obliga a buscar el equilibrio de cada persona de otra manera, es decir, asumiendo un riesgo. Cuando un niño/a o adolescente logra superar, a ser posible sin intervención ajena, los riesgos elegidos libremente, se produce un visible aumento de la confianza en sí mismo.

Perspectiva de la cooperación. La escalada deportiva es una excelente actividad para educar las actitudes cooperativas puesto que supone un ejercicio permanente de asunción y delegación de responsabilidades en relación a la integridad física propia y del compañero/a: asegurar consecuentemente, descolgar despacio y de forma controlada así como en cuanto a la necesidad de confiar en el compañero/a que te asegura.

El aprendizaje se hace solidario puesto que compartes con el resto la resolución de un problema al mismo tiempo que ofreces apoyo moral para superar un paso difícil. Además, los niños/as y adolescentes aprenden a evaluar la ejecución de los movimientos de sus compañeros/as de edad y a corregir faltas. Se experimenta de manera muy explícita el hecho de que en la escalada el éxito sólo es posible mediante la cooperación (incluso en la realización de tareas técnicas como encordarse, ponerse el arnés e instalación de aparejos de escalada), desarrollando el espíritu de equipo y de “juego limpio”.

Perspectiva de las impresiones. Al escalar, impresiones motrices, sociales, emocionales, cognitivas y objetivas invaden la percepción y pueden convertirse en valiosas experiencias sensitivas que permiten reaccionar y compensar durante la escalada. La capacidad de percepción mejora al identificar los órganos sensitivos como puntos de distribución de la misma: mantener el equilibrio, ver, sentir los estados de tensión de la musculatura al escalar, oír, kinestesia…

Perspectiva de la expresión. En el sentido de ejecutar, combinar y variar movimientos durante la escalada según la imaginación y capacidades de cada uno/a lo que implica la utilización creativa del propio cuerpo y la posibilidad de aportar soluciones creativas a problemas de escalada (escalar el mismo paso de forma diferente o solucionar un problema de distintas maneras).